La historia de Disaronno Amaretto comienza en el siglo XVI, con una leyenda de arte y gratitud. Según la tradición, un joven artista, encargado de pintar un fresco de la Madonna en Saronno, se inspiró en una posadera local que se convirtió en su musa. Como muestra de agradecimiento, ella creó un licor único utilizando la receta secreta de su familia, que más tarde se convertiría en Disaronno.
Transmitida de generación en generación, la receta fue finalmente comercializada a principios del siglo XX bajo el nombre "Amaretto di Saronno." La marca ganó reconocimiento internacional, convirtiéndose en sinónimo de calidad y tradición italiana.